¿PERFECCIONISTA O CONTROLADOR?


Photo by Christina Morillo on Pexels.com

Por Mery Zayat

¿Qué diferencia hay entre un perfeccionista y un control freak? ¿Cómo nos beneficia o perjudica ser así? ¿Esto nos afecta en las relaciones sociales o personales? Este artículo es para todos aquellos que nos gusta tener el control de todo lo que sucede a nuestro alrededor, que tememos delegar acciones porque pensamos que solamente nosotros las hacemos bien.

¿Eres una de esas personas que le gusta mantener el control de todo? ¿No toleras los errores? ¿Te cuesta trabajo delegar?

Aunque están muy relacionados, no es lo mismo ser perfeccionista que controlador, sin embargo, estas formas de ser pueden afectar nuestra vida de manera positiva y negativa.

Tal como lo dice su nombre, a estas personas les gusta tener el control de todo lo que pasa a su alrededor. Estas personas no suelen equivocarse. Por lo general, son organizados y tienden a planificar sus actividades, tanto en su vida laboral como en la personal. No toleran los cambios, en especial si son de último momento. Son poco o nada flexibles, les cuesta mucho trabajo abrirse a nuevas formas de pensar. Otra característica que tienen es que son bastante impacientes. Les gusta cuidar de otros, son dominantes y con frecuencia critican a los demás.

¿Te suena familiar?

¿Cuántas veces te tengo que enseñar cómo se hacen las cosas?
¡Es increíble que si no hago las cosas personalmente, no quedan bien!
No, así no, lo estás haciendo mal.

Y podríamos seguir y seguir…

Como vimos, el controlador suele ser perfeccionista, así que, veamos a qué se refiere este término.

¿Qué hace que una persona sea perfeccionista? Aunque pudiera sonar extraño una de las causas del perfeccionismo es crecer recibiendo elogios constantemente, algo que parecería lógico para elevar el autoestima de un niño u adolescente, también genera que este siempre esté en busca de mantenerse en ese nivel. Por el otro lado, si un niño crece siendo criticado o humillado, tendrá una baja autoestima, que se puede reflejar en un perfeccionista por el simple hecho de buscar ser aceptado, tratando de cubrir ese sentimiento de inferioridad. Crecer en un hogar con padres exigentes, crecer con padres o hermanos muy exitosos. Las personas perfeccionistas no soportan el fracaso.

¿Cómo afecta al perfeccionista ser así?

Estas personas parece que nunca están satisfechos consigo mismos, lo cual les genera una baja en su autoestima, no valoran sus logros y esto les da una sensación de fracaso, se desilusionan, son muy duros con ellos mismos.

En cualquiera de los casos hay pros y contras. Para el mundo laboral, pensaríamos que el perfeccionista sería el prospecto más efectivo para nuestro negocio y habrían menos errores en su desempeño, sin embargo, la poca flexibilidad para recibir críticas, consejos e ideas diferentes a las suyas, los pone en desventaja. Lo mismo sucede dentro de su entorno social o familiar. Cuando no estamos abiertos a recibir opiniones y pensamos que solamente lo que nosotros decimos está bien, podemos generar situaciones de conflicto.

En ambos casos las personas tienen un nivel de estrés muy elevado, incluso a veces esto se puede ver reflejado en dolores de espalda, migrañas, estreñimiento, etc..

Así que podemos concluir que no ni bueno ni malo ser un perfeccionista o un controlador siempre y cuando aprendamos a soltar. Nos podríamos llevar una sorpresa si nos relajamos y intentamos ser más flexibles. Puede que no sea fácil, pero sí aprendemos a manejar dicho control, tendríamos una vida más relajada y menos estresante.

Martinez, Elena- Psicologa

Jonathan García Allen – Psicólogo y Entrenador Personal en Tarragona y Barcelona.


Un comentario en “¿PERFECCIONISTA O CONTROLADOR?

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.